DIÁLOGO DE RELOJES
Dos relojes conversaban; así como cuando dos
relojes discuten
despreocupadamente. Después de una breve pausa,
uno dijo:
- Oye, ¿tú por qué me sigues los pasos
milimétricamente? Deberías
adelantarte un poco, o atrasarte. Así la vida
no tiene gracia.
Desordenemos este mundo, ¿no te parece
interesante?
- No, loco, yo prefiero que las cosas marchen
en orden. No me
parece divertido que un hombre, o una mujer,
llegue tarde porque se
esté rigiendo por su reloj.
- Pero no te olvides que estamos en la sociedad
líquida. Mmmm. Eso
se lo aprendí a Bauman.
- Ay, vea pues… ahora se nos volvió lector.
¿Sabes qué? Yo
con Bauman me limpio el culo.
Enrique ALEGRÍA
DULCAMARA
Bogotá, junio 11
de 2024.


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